Diseño de Interiores & Salud Mental.

El Diseño de Interiores es Bueno para la Salud Mental.

 

Cuando no puedo controlar mis preocupaciones con la meditación o un cualquier otro método de relajación suelo entregarme a una noche de Limpieza Furiosa, en la que ordeno febrilmente cada rincón de mi hogar con la esperanza de descubrir algún tipo de calma y paz. A veces me siento mejor, a veces peor, pero casi siempre es una señal de que no estoy manejando adecuadamente mis niveles de estrés.

 

Todos tenemos pequeñas peculiaridades a las que recurrimos cuando nos sentimos un poco (o muy) ansiosas ¿La mía? La Limpieza Furiosa se convirtió en el mecanismo de defensa desde mi adolescencia. Cada vez que aparecía un factor estresante, entraba en modo de organización, a veces me encargaba de organizar la habitación de mi hermana, la cocina de mis padres o el garaje de la casa. En una ocasión, dejé notas en las mesitas de noche de todos en casa, describiendo cómo podríamos hacer nuestra parte para que las mañanas fuesen un poco menos agitadas y caóticas. En aquel momento mis padres pensaron que era un lindo detalle (sobre todo porque no estaba haciéndome tatuajes, perforaciones y todas esas cosas que los adolescentes hacíamos y que a nuestros padres aterraban). Vieron y apreciaron en aquello “mi gusto por la superación personal”, pero en retrospectiva, mi propensión a mejorar y controlarme a mí misma y a los demás provino principalmente de la ansiedad.

 

Vino de las expectativas por terminar mi bachillerato con buenas calificaciones, entrar a una universidad de renombre y en el espectro más superficial, de la presión de mantener una talla cero de pantalón. Al tratar de mejorar y controlar todo lo que me rodeaba, solo estaba buscando escapar de las presiones de la inminente edad adulta. Quizá mi inclinación a controlar mi entorno fue el comienzo de una picazón ansiosa por la necesidad de «abandonar el nido«, junto con un poco de angustia adolescente. Sin embargo, poco más de 15 años después, el hogar (para mí) necesita ser un lugar donde los «estresores» externos de mi mundo tengan que esperar fuera, donde el color, el orden y la funcionalidad imperen.

 

Hoy me enfurezco menos porque encontré una nueva forma de lidiar con el caos del mundo que me rodea, y eso es … Estar un poco obsesionada con la anidación y todas las cosas relacionadas con el diseño de interiores.

 

En muchos sentidos, cuidar su espacio es una forma de auto-cuidado.

 

Nuestros espacios personales son los que preparan el escenario para nuestras vidas. No requieren un tablero de visión como los de «El Secreto» o un tablero de Pinterest. Y aunque eliminar el desorden es una gran parte del cuidado de su espacio, este no necesariamente revelará el hogar que necesitas, solo el que podrías pensar que deseas.

 

Si bien no podemos controlar mucho de nada en este mundo, podemos controlar lo que hacen nuestros espacios para nuestra psique y el tiempo que pasamos juntos, a lo interno de estos espacios, como familia.

 

Tener cosas con las que te identificas, un espacio que sea o sientas parte de ti, pensado por ti y creado para ti te dará esa sensación de refugio ante el mundo, pero es importante que entiendas que no existe una casa perfecta, muebles perfectos o una familia perfecta. De hecho, si te sientes desencantado por lo que no tienes en relación con las cosas materiales, probablemente significa que es momento de mirar dentro de ti y explorar lo que puedes necesitar emocional o físicamente en casa para sentirte más en paz. Lo sé, es más fácil decirlo que hacerlo, pero generalmente es lo que necesito hacer cuando comienzo a comparar mi vida con la de otra persona.

 

Entonces, ¿Cómo es mi refugio personal del mundo exterior? Es un lugar donde está bien estar tan desordenada como quisiera, llorar tan fuerte como me plazca, disfrutar de la frivolidad sin culpa. Es el lugar donde mi pequeña hija puede ser ella misma al 100%, donde puede comenzar a aprender sus propias tácticas de auto-cuidado, como cuando necesita tiempo a solas en su pequeño rincón de la casa. Es tener ese lugar en el sofá donde tenemos nuestras conversaciones difíciles y ¿Por qué no? Donde anunciamos nuestras buenas noticias. Es donde sucede todo lo que realmente importa. Y es que la mayor parte de todo lo que nos importa o debería importarnos está justo dentro de esas cuatro paredes que llamamos hogar.

 

Familia Kälida

 

Imagen Referencial de Familia Kälida.

 

Lo que me di cuenta mientras re-modelábamos nuestra casa a finales del año que recién culminó, es lo siguiente: La atención que puse en mi espacio casi siempre es un reflejo de la atención que necesitaba. Es un reflejo de lo que le estoy enseñando a mi hija sobre abogar por sus propias necesidades y reconocer que mi espacio es su espacio y el de todos en casa. En cierto modo, diseñar mis espacios, mi casa, se convirtió en una forma subconsciente de sanar durante los años que estuve en terapia, y la forma en que me preparé para convertirme en la mejor madre posible antes de que llegara bebé. Hoy, cuidar mi espacio es solo otra forma de mostrarle a mi familia que los amo. Y realmente, al final del día, eso es todo lo que importa.

 

Original de Kate Arends. Adaptación de Alejandra Moreno para Kälida Espacios Únicos.

 

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